CATRI EN LA FUENTE
La Catrina fue a por agua
a la fuente de mi pueblo,
y se le rompió el botijo
cuando lo tenía lleno.
Luego se lavó las manos
porque la muy señorita,
pensaba que estaba sucio
el mango de la botija.
Y yo la vi regresar
con superficial aspecto…
¡Si hasta para ir a la fuente
llevaba los guantes puestos!
©Julie Sopetrán
Julie, es muy curioso el poema que nos dejas, con ese punto de humor, tan necesario. Está claro que cada país tiene sus costumbres, y tradiciones. Y en tu país México son las famosas calaveritas. Que tengas un bonito mes de Noviembre.
ResponderEliminarUn cariñoso abrazo.
Hola, Cristina. Sí estas son las calaveritas literarias, yo como española, me costó mucho aceptar ese humor que le dan en México a la muerte. Hasta que capté esa chispa de la vida misma, de aprender a reirte CON la muerte, nunc DE ella. Escribí un librito que se llama Muerte de risa, y fue así como entendí esta celebración tan mexicana. Esta calaverita es de otro libro mío escrito para los niños. En las escuelas se escriben este tipo de versos y así aprendí a ver la muerte de otra forma. Gracias por tu comentario.
ResponderEliminarEstos libros están en amazon. Y mañana iré a un instituto a hablarles a los estudiantes de cómo se celebra la muerte en México. Mi abrazo especial para ti.
Felicidades, seguro que lo hacés súper bien, todo lo que sea enseñar siempre viene bien.
ResponderEliminarOtro abrazo para ti!
Conforme leia tus versos les oía con aire de cancióncilla antigua, me ha gustado mucho
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, Stella... Sí, es la musiquilla del octosílavo y las calaveritas. Me alegra saber que te ha gustado. Gracias por leer. Mi abrazo.
ResponderEliminarSempre originali e di bella lettura i tuoi versi. Un saluto
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