El camino es la tregua del instante perdido
es la línea indirecta y la curva invertida;
es el dibujo abstracto del pulso de la vida
que define los pasos de todo lo sentido.
Cada atajo me lleva por lo desconocido
porque soy del camino la gran desconocida;
que a ras de sentimiento señala y consolida
plenitud y contraste de lo mucho vivido.
Las hojas amarillas han tejido su alfombra
el oro de la tierra me ofrece su tersura
la pisada en el barro graba lo que silencia.
El camino estiliza perfiles en la sombra
se agudiza el encanto, se expande la ternura
la cuneta es de flores, y amar, es la inocencia.
©Julie Sopetrán

Hola Julie, cada día la vida, nos regala una nueva oportunidad, un nuevo desafío. A lo largo de ella tenemos momentos de todo, de dar lo mejor que tenemos y también de tropezar y caernos. Así es como aprendemos, pero lo más importante es que cada tropiezo es un aprendizaje si somos capaces de volver a levantarnos. Solo nos queda seguir caminando, aunque no veamos el final. Y, confía en la firmeza de nuestros pasos.
ResponderEliminarUn cariñoso abrazo.
Gracias, Cristina. Tu comentario me da luz y firmeza en este caminar y sí, el camino nos da otra oportunidad como muy bien dices. Aprendemos de las caídas, y nos volvemos a levantar con la idea de seguir con firmeza, con buenos propósitos, con amor. Gracias amiga por venir a leer por tu bondad. Mi abrazo fuerte y que tengas una feliz semana.
ResponderEliminarLos versos son como senderos que llegan al corazón. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Carlos. Agradezco mucho tu lectura. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarLlega al alma
ResponderEliminarGracias, Nubia. Mi agradecimiento y abrazo.
EliminarEs un gran soneto, Julie, me ha gustado mucho. ¡Qué gran metáfora para definir el camino como "el dibujo abstracto del pulso de la vida que define los pasos de todo lo sentido"!
ResponderEliminarY cierras con ese último verso que suaviza todo: "amar, es la inocencia". Maravilloso, Julie, gracias.
Un abrazo desde Chile, donde justo ahora las hojas amarillas están tejiendo su alfombra.
Sari.
Muchas gracias, Sari. Me alegra saber que te ha gustado. También agradezco mucho tus palabras. Te deseo un fin de semana agradable y lleno de paz. Mi abrazo fuerte.
EliminarSaludos y todo el cariño. Te admiro profundamente!! Dios siga inspirando tu sabiduría.
ResponderEliminarLina Arteaga. Del Sopetrán de tus amores!!
EliminarQué alegría Lina, me alegra mucho saber de ti, y tu comentario. Mi abrazo para ti especialmente y para Sopetrán en general. Muchas gracias, amiga.
EliminarSiguiéndolo el camino, encotraremos los espacios cerrados del alma!!!
ResponderEliminarMuchas gracias, Juan, agradezco mucho tus palabras. Mi abrazo fuerte y mi agradecimiento por tu lectura.
EliminarSiempre hay un medio interior que ya conoce nuestra alma, cuando creemos en nuestro Creador y en Él confiamos, pues favorece el viaje de cada vida y que nuestra meta no sólo gane en experiencia, sino, en no repetir un destino parecido. Creo que venimos con un propósito o una misión desde el nacimiento. Quizá sea precisamente lo que nos defiende de evitar el camino incorrecto. Un abrazo mi querida Poetisa
ResponderEliminarMuy de acuerdo contigo, Anónimo. Gracias por tu comentario. Tenemos que seguir caminando con fe en nuestra identidad. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarSiempre me encanta leer y reflexionar sobre la temática del camino. Tu poema lo eleva a la magnificencia.Gracias prima, Miguel Jarque
ResponderEliminarGracias, Miguel. Eres un encanto siempre conmigo. Te lo agradezco muchísimo. Me animas mucho. Mi abrazo fuerte fuerte.
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