Nacemos para morir
aunque apenas nos lo enseñan
y así nos viene de golpe
el dolor y la tristeza
Somos niños, somos jóvenes
aprendemos a destiempo
y a veces lloramos solos
porque reír no sabemos
Crece la brisa en el aire
el aire que luego es viento
el huracán de los años
en la piel nos va creciendo
Y lo hermoso es
transformarse
hacer de la luna, soles
y crecer sobre las ondas
cual pequeños girasoles…
…que van girando sus cuellos
según los rayos se tornen.
©Julie Sopetrán
De mi libro: Háblame de esas cosas que nunca me contaste

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