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jueves, junio 25

ETAPAS DE LA VIDA

 


Nacemos para morir

aunque apenas nos lo enseñan

y así nos viene de golpe

el dolor y la tristeza
 

Somos niños, somos jóvenes

aprendemos a destiempo

y a veces lloramos solos

porque reír no sabemos

Crece la brisa en el aire

el aire que luego es viento

el huracán de los años

en la piel nos va creciendo
 

Y lo hermoso es transformarse

hacer de la luna, soles

y crecer sobre las ondas

cual pequeños girasoles…
 

…que van girando sus cuellos

según los rayos se tornen.
 

©Julie Sopetrán
 

De mi libro: Háblame de esas cosas que nunca me contaste

9 comentarios:

  1. Muchas gracias Anónimo, Un fuerte abrazo.

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  2. Hola Julie, así es, nacemos para morir. Pero parece que la muerte sigue siendo tabú.
    Parece que el verdadero horror de la existencia no es el miedo a la muerte, sino el miedo a la vida. Es el miedo a despertar cada día y enfrentarse a las mismas luchas, las mismas desilusiones, el mismo dolor. Es el miedo a que nada cambia, a que esté atrapado en un ciclo de sufrimiento del que no puede escapar. Pero hay veces que aunque no veamos el final, hay que seguir caminando.
    Hermoso poema.
    Un fuerte abrazo.

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  3. Hola mujer muy bello felicitaciones un abrazo

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  4. Así es la vida, querida Julie. Aprendemos en el día a día a vivir lo mejor posible, zigzagueando a veces para evitar los tropiezos.
    Me gustó el poema.
    Un abrazo en día sábado.

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  5. Que nos encuentre la adultez mayor
    con la satisfacción de haber sabido amar en la vida
    que al final es lo que imnporta.

    Un abrazo.☘️🪻🌹🌺

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    1. Gracias, Meulen. Ya te echaba de menos. Gracias por tu lectura siempre. Mi abrazo fuerte.

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  6. Hola Julie, así es, nacemos para morir. Pero parece que la muerte sigue siendo tabú.
    Parece que el verdadero horror de la existencia no es el miedo a la muerte, sino el miedo a la vida. Es el miedo a despertar cada día y enfrentarse a las mismas luchas, las mismas desilusiones, el mismo dolor. Es el miedo a que nada cambia, a que esté atrapado en un ciclo de sufrimiento del que no puede escapar. Pero hay veces que aunque no veamos el final, hay que seguir caminando.
    Hermoso poema.
    Un fuerte abrazo.
    Ya te dejé este comentario, y como no lo veo te lo vuelvo a dejar.
    Otro abrazo.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Cristina. Sí, pienso igual que tú. Gracias por leer y comentar. A veces me fallan los comentarios pero estaré atenta. Un abrazo fuerte.

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